Paul McCartney tiene disco nuevo de material nuevo. Mi teoría era equivocada. Tras sacar "Chaos and Creation in the Backyard" en 2005 y "Memory almost full" en 2007, pensé que sacaría un album nuevo cada dos años. Más o menos ha sido así, pero en proyectos paralelos como "Electric Arguments" (Fireman, 2009) o el "Kisses on the bottom" (2012). Estos dos últimos tenían material nuevo, pero no son el "nuevo disco de estudio de Paul McCartney". Este sí, pero ha habido que esperar 6 largos años. Y él tiene ya 71. Da igual.
Este se ha esforzado en promocionarlo como algo "Nuevo", desde el single hasta la portada, y ha vuelto a repetir una constante de toda su carrera en solitario. La elección de productores "in", que es el secreto de su longevidad . Tras unos años de la separación de los Beatles (básicamente la carrera de Wings) en los que él mismo producía los discos, a finales de los 70 decidió contar con un productor para su nuevo proyecto, y eligió a Chris Thomas, que acababa de sacar el "Never mind the bollocks" de los Sex Pistols. Desde entonces ha trabajado con casi todos los productores grandes del momento, los que tienen el sonido que se oye en la radio: Hugh Padham y Trevor Horn en los 80, Jeff Lynn en los 90, Nigel Godrich y David Khane en los 00, y ahora en la nueva década ha probado con varios para este "New". Pero le han gustado todos, así que es un disco con cuatro productores nada menos.
Se da la circunstancia de que son todos de la generación de sus hijos, o hijos de antiguos colaboradores suyos. Mark Ronson (Amy Winehouse) Paul Epworth (Adele), más Giles Martin (hijo de George) y Ethan Jones (hijo de Glyn). A pesar de todo, Paul es perro viejo. Por mucho que los productores sean diferentes, él es quien lleva la voz cantante. Sí, hay guiños a música electrónica para darle un aire actual, pero todo el disco es McCartney. No va a sonar como Lady Gaga de repente.
De hecho, es un disco más acústico. Mucho trabajo de guitarras de 6 y 12 cuerdas, que recuerda a los primeros 70 con los Wings. Son los momentos más electrónicos los que parecen más metidos con calzador ("Appreciate"). Lo único que noto es que su voz ya no es la que era. Sigue siendo él, pero como es lógico con 70 años no proyecta igual que con 27 o incluso con 60. Su voz se quiebra en momentos, lo que le da un aire melancólico en íntimo, y desde luego esa voz rock de Helter Skelter, Jet o Hey Jude ya no está ahí. Aún así ya querrían muchos defender las canciones como él lo hace en 2013 (no digamos en 1970).
Lo que sigue teniendo como siempre es el toque mágico de incrustarte los estribillos en el inconsciente, y no los puedes dejar de repetir. Parece sencillo, pero es la clave de todo el mundo del pop. Conseguir hacer una melodía que se clave en las vidas de la gente del planeta Tierra es lo que este hombre ha conseguido en infinidad de ocasiones desde 1963, y lo sigue haciendo. Son esos los mejores momentos del album. "Save Us", "Queeny Eye", "Everybody Out there" y el single "New" son imposibles de quitar de la cabeza una vez oídos.
Sí, hay autoreferencias. "New" es el ritmo de Penny Lane, coros a lo Beach Boys y melodías que ya había hecho en los 70, pero siguen funcionando. "Everybody out there" trae a la memoría directamente su periodo Wings, con esos coros a lo "Mrs. Vanderbilt". En "I can bet" utiliza el mismo riff de guitarra que ya usara en "Only Mama Knows", hay temas acústicos en la línea de "Three Legs" de RAM ("Get me out of here") o temas de piano en la tradición de "Fool on the hill" (la pista "oculta", "Scared")...Vamos, que es él el que compone y toca y se nota, pero los fans no esperamos a Metallica de repente, y él lo sabe.
En "Early Days" habla sin tapujos de los que escriben sobre los Beatles, y les dice literalmente que ellos no estaban allí para saber cómo fue, o si John Lennon compuso esto o esto otro. Bueno, es cierto que no estaban allí, pero Mark Lewinshon posiblemente sepa más de su época beatle que él mismo. Tiene que ser a la vez curioso y un poco intimidante ser una figura histórica (que es lo que son los Beatles a estas alturas), leer sobre tí cuando tenías 21 años y no reconocerte.
Digamos para cerrar que es un disco más que correcto, con momentos pop de mucha altura (lo que no es raro porque este hombre básicamente inventó el pop). No es "Nuevo", no se le puede pedir a Paul que reinvente la rueda e introduzca novedades que cambien el juego, pero lo que él hace lo sigue haciendo como nadie. Y seguirá haciéndolo porque la música es su hobby, en "ocupación" pone "business executive".