Lo bonito de entrar por estas bandas clásicas es que de repente te das cuenta de donde sale todo. Es como ver el nacimiento de un rio: de ahí fluyen sonidos, letras, estilos que usan cientos de bandas después. Los Smiths son así. Son al indie/britpop inglés lo que los Pixies al grunge americano, una banda que en su momento fue popular, pero nunca mainstream.
Al ser ellos mismos, eran totalmente originales, y como dice Noel Gallagher, Morrissey consiguió ser "cool con un look ridículo (descamisado, dentro de sus grandísimos pantalones, gafas de pasta, pelo con tupé y gladiolos), y de eso se trata".
La banda la fundó Johnny Marr cuando después de haber leído sus letras y haber oido de él, fue a buscar a Morrissey a su habitación, donde llevaba años recluido leyendo, viendo la tele y escuchando música. Marr llevaba años puliendo su estilo a la guitarra con múltiples influencias y ya era un gran guitarrista con un estilo personal. Llamaron a Andy Rourke, bajista que Marr conocía de un proyecto anterior funk de ambos, y Mike Joyce, batería en ciernes con el imperdible punk clavado en su corazón.
Todas estas influencias son lo que dio a los Smiths lo que nadie tenía en 1982, con el punk original muerto, la música llena de sintetizadores, y grupos con nombres grandilocuentes como "Orchestral Manouvers in the Dark". Ellos fueron "The Smiths" (Los García en español sería la traducción adecuada).
El libro de Rogan profundiza sobre todo en la infancia y adolescencia de Morrissey, y todas sus influencias tanto literarias como musicales. El era en su corazón una mezcla entre Oscar Wilde y Sandie Shaw, de ahí su originalidad, con lo que le dio al grupo una calidad en las letras de los temas que llamó merecidamente la atención, y unas melodías y voces ancladas firmemente en el pop femenino de los 60 (su musa, Sandie Shaw, pero también Cilla Black, Dusty Springfield,...)
Marr era el genio musical; arreglaba los temas y grababa capa tras capa de guitarra en diferentes afinaciones dejando patente todo su virtuosismo (eso sí, alejado de solos pirotécnicos). Junto a la base rítimica medio funk medio punk de Rourke y Joyce, y la voz de Morrissey, dieron al mundo dos albumes clave de la historia del rock (Meat is Murder, the Queen is Dead) y un puñado de singles que son auténticas joyas ("This Charming Man", una de mis 5 canciones favoritas).
Como en toda gran banda, la fuerza centrífuga los separó. En 1987 Marr no aguantaba más a un Morrissey convertido en diva, quería proyectos individuales, y estaba cansado de los problemas administrativos de una banda que nunca tuvo manager fijo, ni contratos escritos, lo que llevaría a los tribunales años después a Rourke/Joyce contra Morrissey/Marr por un pedazo mayor del pastel Smiths que en justicia les correspondía (se les pagaba el 10% de los ingresos cuando ellos pensaban que era un 25%).
Por todo ello, tristemente y a pesar de las tentadoras ofertas, no parece que se vayan a reunir ni a los 25 ni a los 30 años de separación. Marr tiene sus proyectos, y Morrissey también. Morrissey dice que quiere ver muerto a Joyce, y a pesar de que Rourke y Marr hayan tocado juntos, la alianza entre Morrissey y Marr lleva mucho tiempo rota.
Gran libro para una grandisima banda.


