domingo, 30 de junio de 2013

Morrissey y Marr: la alianza rota

Por fin  he leído el clásico "the Severed Alliance" de Johnny Rogan sobre los Smiths  traducido a español que salió hace un par de años. Me ha gustando mucho, y me pasa lo de siempre que estudio un grupo: sientes que estás viviendo con ellos; estás ensayando en los locales, estás componiendo las primeras canciones, estás en los conciertos ,...



Lo bonito de entrar por estas bandas clásicas es que de repente te das cuenta de donde sale todo. Es como ver el nacimiento de un rio: de ahí fluyen sonidos, letras, estilos que usan cientos de bandas después. Los Smiths son así. Son al indie/britpop inglés lo que los Pixies al grunge americano, una banda que en su momento fue popular, pero nunca mainstream.

 Al ser ellos mismos, eran totalmente originales, y como dice Noel Gallagher, Morrissey consiguió ser "cool con un look ridículo (descamisado, dentro de sus grandísimos pantalones, gafas de pasta, pelo con tupé y gladiolos), y de eso se trata".

La banda la fundó Johnny Marr cuando después de haber leído sus letras y haber oido de él, fue a buscar a Morrissey a su habitación, donde llevaba años recluido leyendo, viendo la tele y escuchando música.  Marr llevaba años puliendo su estilo a la guitarra con múltiples influencias y ya era un gran guitarrista con un estilo personal. Llamaron a Andy Rourke, bajista que Marr conocía de un proyecto anterior funk de ambos, y Mike Joyce, batería en ciernes con el imperdible punk clavado en su corazón.

Todas estas influencias son lo que dio a los Smiths lo que nadie tenía en 1982, con el punk original muerto, la música llena de sintetizadores, y grupos con nombres grandilocuentes como "Orchestral Manouvers in the Dark". Ellos fueron "The Smiths" (Los García en español sería la traducción adecuada).

El libro de Rogan profundiza sobre todo en la infancia y adolescencia de Morrissey, y todas sus influencias tanto literarias como musicales. El era en su corazón una mezcla entre Oscar Wilde y Sandie Shaw, de ahí su originalidad, con lo que le dio al grupo una calidad en las letras de los temas que llamó merecidamente la atención, y unas melodías y voces ancladas firmemente en el pop femenino de los 60 (su musa, Sandie Shaw, pero también Cilla Black, Dusty Springfield,...)

Marr era el genio musical; arreglaba los temas y grababa capa tras capa de guitarra en diferentes afinaciones dejando patente todo su virtuosismo (eso sí, alejado de solos pirotécnicos). Junto a la base rítimica medio funk medio punk de Rourke y Joyce, y la voz de Morrissey, dieron al mundo dos albumes clave de la historia del rock (Meat is Murder, the Queen is Dead) y un puñado de singles que son auténticas joyas ("This Charming Man", una de mis 5 canciones favoritas).

Como en toda gran banda, la fuerza centrífuga los separó. En 1987 Marr no aguantaba más a un Morrissey convertido en diva, quería proyectos individuales, y estaba cansado de los problemas administrativos de una banda que nunca tuvo manager fijo, ni contratos escritos, lo que llevaría a los tribunales años después a Rourke/Joyce contra Morrissey/Marr por un pedazo mayor del pastel Smiths que en justicia les correspondía (se les pagaba el 10% de los ingresos cuando ellos pensaban que era un 25%).

Por todo ello, tristemente y a pesar de las tentadoras ofertas, no parece que se vayan a reunir ni a los 25 ni a los 30 años de separación. Marr tiene sus proyectos, y Morrissey también. Morrissey dice que quiere ver muerto a Joyce, y a pesar de que Rourke y Marr hayan tocado juntos, la alianza entre Morrissey y Marr lleva mucho tiempo rota.

Gran libro para una grandisima banda.





jueves, 27 de junio de 2013

Bruce Todopoderoso

Lo que he presenciado ayer en el Molinón de Gijón durante 3 horas y media me ha hecho recordar el título original de la peli de Jim Carrey en la que se convertía en Dios, Bruce Todopoderoso. Y es que el culto a Bruce tiene mucho de religión.

Nunca le había visto en directo pero es una de las cosas que hay que hacer en la vida aunque no seas fan-fan de los que se sabe todas las canciones. Yo no lo soy, pero le he seguido lo suficiente para disfrutar con un concierto suyo. Y ayer he acudido a la cita y lo he entendido todo.

Es más que un concierto; en parte fiesta, parte culto, parte sentirte un niño pequeño. Y él es parte animador de fiestas, parte icono y parte el papá guay en la habitación de los niños jugando a los indios. Y es capaz de hacer todo eso sin fallar una nota con su Fender Telecaster de toda la vida, y cantando a pleno pulmón durante tres horas y media seguidas sin ningún descanso. Impresionante.

Es un cliché, pero durante todo el tiempo ha regalado a un público totalmente entregado todos los éxitos que le pedían y más. Ha sido cercano como nunca había visto a nadie en su posición serlo, humilde como solo puede serlo alguien tan bueno, y una rock star a la altura de Elvis y de Los Beatles.  "The River", "Born to Run", "Dancing in the Street", "The Rising", "Born in the USA", "Because the night". Todo joyas en la historia del rock.

Tras el "Twist and Shout" y el "Shout", con una E Street band a la altura de su reputación ya detrás del escenario, él se quedó con su guitarra acústica y su harmónica para darnos un último regalo: un "Thunder road" desnudo que resonó más allá del estadio.

El sabe perfectamente al país que viene, sabe cómo está España, y lo dijo varias veces en español para que le entendiera todo el mundo. Dijo que sabía que estamos pasando por malos tiempos, y que por eso apreciaba mucho más que hubiéramos ido a verlo, y que en el futuro habría "better days". Y durante tres horas y media hizo que todos nos lo creyéramos y fue ese padre que nos entretiene antes de dormirnos y que nos asegura que no hay monstruos debajo de la cama. Si lo dice él, me lo creo. Gracias Bruce.



martes, 25 de junio de 2013

Daft Punk, Random Access Memories

Daft Punk es un caso curioso de reciclaje musical/cinematográfico. Su disco Random Access Memories (RAM a partir de ahora) es el disco del momento, un mes después de su publicación.

Viene con fama de ser el disco que mejor suena desde hace años. Y suena absolutamente increíble. Pero no suena mejor que los discos que se hacían hace 30 años. De hecho, el sonido es puro Michael Jackson 1979-1982.

Desde el punto de vista de la grabación suena cálido, es difícil dejar de escucharlo. Todo ha sido grabado en cinta, incluidos todos los sintetizadores, paso a paso, poco a poco, en los pocos grandes estudios de cinta analógica que quedan, como antaño. Yo oigo las mismas reverbs, efectos y hasta podría jurar que es la misma mesa Harrison en la que Quincy Jones y Bruce Swedien grabaron a Jacko allá por 1981 (la mesa ha salido no hace mucho a la venta en ebay, no me extrañaría que Daft Punk le hayan seguido la pista). Y eso es todo. Sonido. Un sonido muy bueno.

Hay ideas originales y graciosas, efectos de sonido, y el disco fluye. Pero no hay melodías, y las pocas que hay son esquemáticas y están repetidas hasta el infinito. La voz es pasada por un horrible vocoder. Es como si al "Off the wall" le quitaras la voz de Michael y le pusieras una voz de robot. Ah, ya lo pillo, por eso se ponen esos cascos robóticos...espera, esos cascos son el de Boba Fett y el de un tropa de asalto de Star Wars. Y ellos no se cortan: el título, la contraportada del disco con las mismas letras que el Thriller, y los cascos de Star Wars. Vale, es un homenaje, nada que decir en contra.

Pero a mí me parece triste que un disco que no despunta por calidad musical llame tanto la atención (melodicamente, armónicamente, e incluso rítmicamente es pobre y derivativo en muchos casos...sí, eso que se oye es el ritmo de Billie Jean calcado). ¿Donde están las canciones?

En un mundo acostumbrado a grabaciones digitales, a plug ins, a Pro Tools, a autotune, y a discos cocinados rápidamente, cuando un par de músicos del montón se meten en un estudio a hacer lo que hace 30 años hacía todo el mundo, llaman la atención. En un mundo acostumbrado a comer basura de McDonalds, la hamburguesa casera con pan de pueblo y lechuga y tomate de la huerta llama la atención. Pero no deja de ser una hamburguesa.

Espero que el futuro no sea esto, espero un disco que tenga un presupuesto millonario y que suene como este, pero con música. Si no, en breve llegará un disco que sonará increíble, de un grupo que llevan máscaras de Hannibal Lecter, y sombreros  y gafas steampunk, cuya batería y guitarras nos suenan sospechosamente familiares, pero sin ninguna melodía que cantar. La portada será un bebé buceando en una piscina con la máscara de Hannibal Lecter puesta. Se llamará DATABASE escrito con letras blancas en forma de ondas.




lunes, 17 de junio de 2013

Limbo Starr, Diez cuenta atrás

Ayer haciendo zapping me encontré en La 2 por casualidad con este documental sobre el sello indie Limbo Starr. Como lo pillé exactamente en el momento en que empezaba, me puse a verlo. Alguno ya lo habreis visto, ya que estuvo en el festival In Edit. Recorre los diez años de historia del sello desde sus inicios en 2000 hasta 2010.

Me pasó algo parecido al ver el documental sobre Creation Records. Salvando las distancias es la misma historia de cabo a rabo. Loco por la música decide formar un sello. Y sale bien. Pero a diferencia de Alan McGee, David López es un tío totalmente centrado.

A pesar de que como creador del sello David haga de hilo conductor, el foco está en las bandas y artistas cuyas carreras impulsó. Y son unas cuantas del panorama indie patrio: Nacho Vegas, Maga, Half Foot Outside, Tachenko, Cuchillo, Pal...

Todos ellos, además de productores (Paco Loco), y periodistas musicales (Radio 3, Mondosonoro, Rock De Lux), cuentan su historia de los últimos diez años. Las imágenes son vídeos caseros en su mayoría, que le dan al documental un encantador tono familiar. Es lo que fue y sigue siendo el sello: una gran familia.

Es un gran documental, porque cuenta lo positivo y lo negativo. No solo se ve el lado romántico de las giras, grabaciones, discos, éxitos, festivales. Se habla sin tapujos de los problemas que surgen en el día a día. Como en toda relación entre seres humanos hay problemas, malentendidos, intereses divergentes...Pero por debajo de todo se transmite la clave del asunto: el amor por la música que profesan todos. Y el idealismo de gente que tiene muy claro lo que quiere, sale al mundo, y lo hace porque le encanta. No hay crisis que valga. El dinero es secundario.

Es inspirador, porque todos ellos han triunfado en la vida. ¿O no es triunfar pagar tus facturas haciendo algo que harías gratis, y de paso escribir una parte de la historia de la música?

Larga vida a Limbo Starr.