lunes, 27 de mayo de 2013

Tame Impala en directo

Tenía mis dudas de cómo sonaría la banda de Kevin Parker en directo. A pesar de que Innerspeaker y Lonerism me parecen dos discos sobresalientes, había visto algún video de youtube en los que no sonaban adecuadamente. He descubierto la realidad el jueves pasado a diez metros del escenario...

El sonido en youtube deja mucho que desear muchas veces. Incluso el de festivales grandes puede que sea una mezcla de monitores directa que no traduce cómo está sonando la banda en realidad. Eso fue lo que me llevó a pensar que igual sonaban con menos fuerza, poco compactos. Nada más lejos de la realidad.

Tame Impala son una apisonadora psicodélica en directo. Los discos se traducen en un éxtasis musical total. Los grooves de batería y bajo están en el centro de todo, y no podían ser más perfectos, haciendo que todo el mundo baile, salte, y se mueva. Imposible no pegar botes desde el comienzo con un groove tan trabajado como el de  "Solitude is Bliss". Las guitarras y los pads de sintetizadores envuelven los grooves, y al público con contundencia y la voz de Kevin Parker sobrevuela todo el recinto con toda la eterea irrealidad de las mejores voces del rock psicodélico.

Temas como "Elephant", "Endors toi" o " Feels like we only go backwards" ganan muchos puntos (si eso es posible). No puede ser de otra manera, es como poner el CD en una cadena con altavoces de 5 metros de alto. Ellos cumplen con los arreglos a la perfección (y mira que son arreglos densos), pero es que son todos ellos grandes músicos. Kevin se ha rodeado de la cream de la cream de Perth, por lo visto. Los coros los clavan, los arreglos de guitarras y sintes están todos ahí (con alguna licencia que también se agradece). Cuando hace falta, el segundo guitarra se pone a los teclados, o el teclista coge una guitarra, con lo que simplemente tienen todos los flancos cubiertos. El bajista ha cambiado y este era su primer concierto.

Nunca me había pasado vivir  ese cliché del mundo del rock: vas a un concierto, y tu sueño es que se indisponga el bajista y que el cantante diga, "tenemos que cancelar el concierto, a no ser que alguien del público sepa tocar el bajo...". Esta vez me ha pasado. El bajista era nuevo, llevaba un fender jazz bass blanco clavado al mío (da igual que llevara un hofner)...el pobre podría haber enfermado. Pero no, estuvo a la altura de las mccartney-escas líneas de bajo.

A pesar de que sus influecias son muy diversas (Todd Rundgren, Beck, etc, etc), está claro que su sonido tiene que ser por fuerza bastante Beatle. Cuando Kevin se cuelga su rickenbacker negra, el otro guitarra la rickenbacker sunburst, y el batería se pone detrás de su Ludwig oyster pearl, sabes que podrás hacerte la ilusión de estar en 1968 (incluidos visuales psicodélicos a lo Pink Floyd- Syd Barret), viendo el concierto que los Beatles nunca dieron. Cuando Kevin empieza a cantar con eco de cinta, el efecto es completo. Si ya hablamos de su look, solo le faltan unas gafas redondas.

El único pero que les puedo poner a esta grandísima banda es que no tocaran alguno de mis temas favoritos que creo que hubieran funcionado muy bien, como "Why won't they talk to me?". A parte de eso, me arrodillo delante de ellos y les hago todas las reverencias que se merecen. Grandes. Nada de hype. Id a verlos ya.


martes, 21 de mayo de 2013

Ray Manzarek ya está con Jim Morrison

Ayer ha fallecido Ray Manzarek, co-fundador, teclista (y en directo bajista) de los Doors. El cielo del rock está cada vez más lleno.

Hay que imaginarse Venice Beach, la playa de los Angeles, California, una tarde con el sol cayendo, verano de 1965 . El paseaba al lado del mar y se encuentra a Jim Morrison allí. Hablan de música, y Morrison le dice que ha compuesto "alguna canción". "Tio, formemos un grupo y ganemos un millón de dólares". Así se forman los mitos.

Al poco estaban ensayando con John Densmore a la batería y Robbie Krieguer a la guitarra, y al año siguiente grababan su grandísimo primer disco, lleno de clásicos como "Break on Through", "the Crystal ship" o "The End". Pero fue "Light my fire" la que dio el pistoletazo de salida. Y "Light my fire" empieza con Ray y su órgano.

Este era un músico con formación clásica y de jazz, y se notaba, Y tenía un instinto melódico que hacía que creara de la nada esas líneas suyas tan reconocibles que se te quedan clavadas en el cerebro. Es imposible imaginar las letras de Morrison sin sus contrapuntos de organo, o piano eléctrico.

Qué gran grupo los Doors. Qué gran músico Ray Manzarek. Descanse en paz junto a Jim. Ahora mismo sus energías se han unido. Y a las de Jimi Hendrix, John Lennon, Brian Jones...Pedazo de supergrupo.


martes, 7 de mayo de 2013

El concierto de mi vida

Como en la Rolling Stone de mayo hay un artículo en el que peña del mundo de la música comenta cuál ha sido el concierto de su vida, voy a comentar yo el mío en mi blog.

Según yo lo veo, es una unión de cosas lo que lleva a ese momento especial .

La música tiene que gustarte, por supuesto, es preferible que la hayas escuchado previamente y que la conozcas. Así es como aprecias lo que está pasando en el escenario, escuchas las diferencias entre directo y disco, sabes si suena contundente, etc.

Hay que estar cerca del escenario. Ahí es donde ves cómo interactuan los músicos, sus complicidades, su backline, los instrumentos, casi casi ves las puas que usan. Es cuando asistes a momentos únicos (se rompe una cuerda, se olvidan de un trozo de canción pero salen adelante,...). Si estás lejos, y estás fijándote casi más en la pantalla (si la hay) que en la realidad, podrías estar en tu casa viendo un DVD de un directo. Otra cosa es que el ambiente sea bueno, el sitio sea chulo, haya gente guay y estés tomandote unas copas, pero si estás lejos del escenario, es una fiesta con música.

Tiene que coincidir que no se te ponga delante un equipo de baloncesto, que pasa. Entonces no lo pasas bien porque te taparán la visión y el sonido. Y para estar delante disfrutando de todo, tienes que haber meado todo lo que llevas dentro, y no beber más que sorbos de una botellita de agua para evitar la deshidratación. Si te entran ganas, lo pasas realmente mal.

Si ya es alguien a quien admiras desde hace años y se dan todas las circunstancias, el concierto será un momento perfecto. A mí me ocurrió viendo a Elvis Costello en el festival Jazzaldia en San Sebastian, verano 2010. El escenario era más pequeño que los de las fiestas de mi pueblo, el lugar en el casco antiguo de Donostia, inigualable. Recogido, pintoresco, especial.

Estábamos a unos pocos metros de Elvis, con lo que no perdí detalle. Y tocó todas las canciones que quería oir y más, impresionandome con cada una. Su voz es simplemente apabullante. Hizo lo que quiso con ella, estirandola, subiendo, bajando, rasgando, susurrando...le salía todo, sin trampa ni cartón. Y a la vez me impresionó cómo tocaba ese hombre la guitarra. Siempre había pensado que rasgueaba bastante rudimentariamente, y allí vi que no. A la vez que cantaba, podía estar haciendo un arpegio imposible, o marcarse solos mirando al público tranquilamente sin fallar una nota, nada de shoegaze (mejor guitargaze, a-ver-será-esta-la-nota-que-hay-que-tocar).

Y para hacerlo más perfecto, de "telonero" (más bien cartel doble) fue Kris Kristofferson, del que no había escuchado nada, pero que desde aquella noche tiene mi respeto eterno.