Con el fallecimiento de Antonio Morales "Junior" se va una de las principales figuras de la música española de los 60-70. Hace mucho que su estrella se había apagado, pero no hay que olvidar que con los Brincos y posteriormente con su mujer Rocío Durcal brilló bastante.
Eso me da pie para hablar de la España de los 60. Mientras el mundo anglosajón flipaba primero con la british invasion y luego con la psicodelia, dando la mejor cosecha en toda la historia del pop/rock, en España triunfaba Manolo Escobar con "Mi Carro". Ese era el gran éxito aquí cuando los Beatles sacaban Sgt. Pepper. Ahí era donde estaba la mayoría del país, entre el "Mi carro" y el "Que viva España".
Estamos hablando de una época con una cadena de televisión en blanco y negro, con teléfono de baquelita, con una radio naZional, y con una prensa ferreamente controlada. España era una dictadura militar tan gris como un bunker de cemento (lo que en definitiva era todo el país).
Y sin embargo durante esa época surgieron grupos españoles que seguían la estela de la Inglaterra de los años 63-69 con una calidad asombrosa. Los más claros ejemplos son los Brincos y los Bravos, que emulaban a los Beatles y a los Rolling Stones respectivamente.
Los Brincos tuvieron su propia Beatlemania, que se denominó "Brincosis". Cuatro chicos, con Junior haciendo el papel de Paul con cara de querubín y Juan Pardo cantando con él en armonías a lo Everly Brothers, y Fernando Arbex (fallecido hace ya tiempo) y Manuel Gonzalez. Temas como "Flamenco" (su "Twist and Shout", un tema absolutamente redondo que habrían firmado orgullosos Lennon y McCartney), "Lola" o "Un sorbito de Champan" ponen aún la carne de gallina. Los sonidos no tienen nada que envidiar a los que los ingleses conseguían en Abbey Road.
Los Bravos eran más....bravos. La contrapartida "rockandroll" a los buenecitos y muy españoles Brincos (con sus capas negras y sus pelitos largos pero con raya al lado). Con Mike Kennedy al frente, un cantante alemán que imagino que habría visto bastante vida en el Reeperbahn de Hamburgo, dieron el pelotazo con el "Black is Black". Y digo pelotazo, porque fue muy grande. En 1966 estos tíos encaramaron este temazo en el número 1 de las listas inglesas abriéndose camino entre los Beatles, los Stones, los Kinks etc. Eso es como si en 1992 un grupo español hubiera llegado al número 1 en las listas en Seattle desbancando a Nirvana, Pearl Jam, y Soundgarden. Un logro inaudito. Pero el tema lo valía. Fueron rock stars e incluso hicieron su película pop ("Los Chicos con las Chicas", 1967).
Había muchos más de gran calidad. los Sirex, los Salvajes, los Mustang, Lone Starr, etc. A mí personalmente me gustan especialmente los Pasos (pop de muchos quilates). Todos estos eran los que giraban en los tocadiscos portatiles color naranja de los guateques de nuestros padres mientras se comían unas patatitas con cocacola (alejados de la hierba y el ácido de los ingleses, eso sí).
Y es que la música, como la vida, se abre camino. En el peor de los contextos socio-culturales pueden surgir maravillas musicales incontestables.

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