jueves, 22 de mayo de 2014

Montando un grupo: primer ensayo.

Inesperadamente, continúo con mi serie de entradas sobre la formación de un grupo nuevo. Mi grupo. Digo inesperadamente, porque por situaciones personales resulta que el batería (en lo sucesivo BT) y yo mismo (bajista, en los sucesivo BJ), nos habíamos quedado sin local de ensayo.

Una pequeña recapitulación. Nos habíamos quedado el verano pasado buscando un amplificador de bajo apropiado. Al final yo he comprado el ampli perfecto. Solo hacía falta el local y el resto de la banda. Y cuando parecía que estaba todo perdido, como suele pasar en estos caso, todo encaja...

BT me llama y me dice que está tocando con un guitarrista (llamemosle GR), que si me apunto. Como no estoy haciendo nada en especial más que música, le digo que sí. Me apetece tocar con gente. Y de repente empieza a rodar la bola.

Vamos al local de BT. Cabrón, no me había dicho que tenía local gratuito. El lugar es perfecto. Rodeado de industria pesada, y compartido por varias bandas, parece que estés en Manchester. Llegas y te codeas con otras bandas que ensayan "ey, tíos, qué bien sonáis", y todo eso. Me encanta el ambiente. Aparece GR, portando una strato mexicana. Intercambiamos saludos mientras nos conectamos. Yo saco mi Jazz bass y me conecto a mi ampli. BT se pone tras la batería y empieza a marcar un ritmo con el bombo. GR se conecta a un pequeño VOX, y saca una pedalera del tamaño de unos cuatro ipads unidos en horizontal. Vale, o Pink Floyd o U2. Las primeras notas son "Where the Streets have no name". U2.

Y GR resulta que las toca bien. Con perfección milimétrica. Es el primer ensayo. Soy Adam Clayton. BT se transforma en Larry Mullen. Primeros segundos tocando juntos y suena música...una archifamosa canción de U2. Calcada. Seguida de más U2.

Entre canción y canción GR se transforma en the Edge. Se pone un micro delante y berrea las canciones lo mejor que puede. Tiene una voz potente, y bonita, pero no la sabe controlar. Como si pones a un niño de 12 años a conducir una Harley Davidson. Fragmentos bien cantados se alternan con auténticos gallos cuando tiene que atacar notas altas. Un descontrol. El caso es que se lo está pasando de p madre.

Nuevo tema. "Dakota", de Stereophonics. Sonamos bien para ser la primera vez que la tocamos. No están las líneas de guitarras solista, pero suena. BT golpea bien los parches, y yo encajo las corcheas con mi jazz bass. GR berrea las notas altas de Kelly Jones como puede. Mal. falla más notas de las que da. Pero se contonea mientras sacude su guitarra alegremente. Uf.

Después GR me ofrece con deferencia el lugar ante el micro. "¿Quieres intentar cantarla tú?", "vale", contesto sin darle mucha importancia. Atacamos "Dakota" de nuevo. Mal que bien consigo encajar bajo y voz, no es un tema difícil de tocar y cantar a la vez. Como me encanta y me la sé de memoria, soy capaz de hacer una interpretación medianamente pasable. Al menos acierto el 99% de las notas que canto y toco. Al terminar me miran. Sé que a partir de ahora, pase lo que pase, yo, BJ, y no GR, voy a cantar "Dakota" en esta banda.

Hablamos. Quieren hacer temas propios, pero GR quiere un grupo con canciones en español, con nombre en español, y es fan de U2 y de otro grupo épico ahora separado, de Zaragoza, que pegó muy fuerte allá por los noventa. Uf uf... Yo digo que yo compongo en inglés, canto en inglés y quiero también temas propios. Mis temas propios. Pero que no me cierro a nada. Tratemos de abrir puertas, no de cerrarlas. Lo mismo para el nombre. Entonces GR suelta su primera frase antológica.

"Lo que no queremos son estrellas"

Supongo que se refiere a mi sentida interpretación de "Dakota". Sin pensar, respondo:
"Queremos sonar bien, ¿no?", a ver si pilla la indirecta de que la clave es acertar notas, igual que jugando al Rockband con la wii. Pensando habría respondido, "¿entonces qué coño haces con una guitarra?¿por qué no te pillas unas tijeras y te dedicas a cortar el pelo?". Pensando un poco más habría dicho, "Yo pienso justo lo contrario, deberíamos querer ser estrellas todos". Lennon lo entendió, pero comparar a Lennon con GR sería como comparar a Einstein con tu profesor de matemáticas.

El primer día no me deja clara muchas cosas sobre mis expectativas. Una banda de temas propios buenos, que llegue a algo. No a ser U2, pero sí a tocar en algún festival y a salir en Mondo Sonoro en alguna página escondida. No a ser millonarios, pero sí a ganar algo de dinero tocando. Ellos quieren tocar en bares. Y eso significa versiones. Acepto barco como animal acuático. Todos estamos de acuerdo en hacer temas propios, pero las versiones están bien para empezar a conocerse musicalmente. Saber lo que puede hacer cada uno.

Quizá es muy optimista pensar que voy a entrar en un local, decir, "aquí están mis canciones" y que todo el mundo lo flipe. Llevará algo más de tiempo, y no tengo demasiado. Dios, no me extraña que haya tan pocas bandas que lleguen a algo. Las que lo hacen son las que van a por la yugular. Billy Corgan, primer día, "a ver, aprenderos estas cuarenta canciones, si no os gustan, os podéis largar". Supongo que allí estarían Gish, Siamese Dream y por lo menos un disco de Mellon Collie. Yo no tengo los huevos tan grandes como Billy, así que usaré la táctica de Sting en Police. "Muy bonitas estas canciones punk, Stewart, vamos a tocar ahora este tango sobre una prostituta para rellenar repertorio".

Me estoy extendiendo mucho. En la siguiente entrada, llega un nuevo miembro, Guitarra Solista (a partir de ahora GS). Como estoy grabando los ensayos, si sois buenos os pondré alguna versión ;-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario