jueves, 16 de agosto de 2012

Redescubriendo a Blur

Me he comprado la box set con toda la discografía de Blur que acaban de publicar. Es una edición muy lujosa, cada disco trae un disco más de rarezas, caras B, maquetas y conciertos (en total son 21 CDs), y además 3 DVD, un libro comentando cada disco, y un single de vinilo de cuando aún se llamaban Seymour.

Reconozco que yo les descubrí tardísimo, ya en el Great Escape en 1995, pero desde entonces no he dejado de ponerlos de banda sonora en mi vida. Son una banda con ese toque de genio, actitud, arrogancia que hace que vayan a pasar claramente al panteón de los grandes. Saben hacer grandes canciones, inmediatamente accesibles, pero siempre con giros inesperados que hacen que lo que podría ser un tema convencional suene diferente, nuevo, y sobre todo personal. Así un tema tan accesible como Country House era a la vez corrosivo, y entre los temas de un disco oscuro como 13 sonaba una melodía tan inmediata como Coffe and TV.

Como instrumentistas parecen del montón, hasta que tratas de ver qué están haciendo, y te encuentras con grandes sorpresas en todo. Graham Coxon es un gran guitarrista en la mejor tradición de guitarristas ingleses eficaces que sirven a la canción con originalidad y sabiduría; las atmósferas que crea Damon Albarn con sus sintetizadores vintage ya en los años 90 (sobre todo a partir de Blur en 1997), los apartaban del resto de las bandas del momento, que solo trabajaban con guitarras; en eso han sido precursores del revival de los sonidos sintéticos que se vivió en la década de 2000; Alex James es un bajista imprevisible, y por lo tanto interesantísimo, con un gran groove (Beetlebum), y Dave Rowtree es un batería perfecto, en la mejor tradición de Ringo.

Siempre se ha recalcado (ellos lo han hecho sin descanso) lo mucho que Oasis eran fans de los Beatles. Sin embargo, siendo un beatlemaniaco acérrimo y conociendo todos los recovecos de los discos de los Fab Four, para mí, si hubo un grupo en el britpop de los 90 que se acercaba más a ellos, esos eran Blur. No solo por razones obvias, al ser cuatro miembros, sino por las sutilezas de su química como banda: Damon es claramente el líder muy Lennon, y Graham el segundo hombre, y el mejor instrumentista, y su relación con Damon fué salvando las distancias, análoga a la de McCartney con John; Alex y Dave hacen el papel de George y Ringo, apoyando en todo y dando un sonido personal, que definió muchos momentos cumbre en la banda (los bajos distorsionados de Alex son los que dan a Song 2 su pegada y personalidad).

Blur crearon el Britpop con Modern Life is Rubbish, haciendo de su estilo british bandera en la cara del grunge en un año como 1993 dominado por las bandas de Seattle.

Por un breve periodo de tiempo el mundo volvió a los 60 en calidad y cantidad: Modern Life is Rubbish, Parklife y Great Escape salieron en 1993, 1994 y 1995 respectivamente. Y Blur fueron los nuevos Beatles. Ellos lo tenían claro, solo hay que ver esta foto...

http://www.plasticosydecibelios.com/blur-como-beatles/

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