Acaba de salir en nuestro país este extraordinario libro editado, compilado y comentado por Hunter Davies en el que se repasan escritos de toda la vida de John. Estructurado por temas, en realidad es el mismo John el que va contando su vida a través de cientos de cartas, postales, notas, y hasta listas de la compra, escritas a familiares, amigos, gente del mundo de la música y por supuesto sus compañeros Beatles. Sin dudarlo el mejor libro sobre los Beatles que ha caído en mis manos en años.
Y es que Hunter Davies tiene pedigrí. Fue el único que escribió una biografía autorizada sobre los Beatles todavía en vida del grupo (publicada en 1968), en la que describe con pelos y señales su día a día en el estudio de grabación e incluso en sus casas, componiendo, haciendo vida familiar... Como toda biografía autorizada, presenta una imagen unidimensional, la imagen pública que los Beatles querían dar en 1968, pero el tener acceso a los sujetos de la biografía la hacía valiosa.
Lo mismo pasa con este volumen sobre las cartas de John. Davies se limita a explicar el contexto de cada carta, pero como Lennon siempre vertía su alma sobre el papel, es todo lo que hace falta para casi entrar en su cabeza. Así podemos leer ácidas cartas a Paul y a su mujer Linda y cartas oficiales que reflejan claramente los problemas legales y económicos del grupo que les llevaron a su separación, y la otra cara de la moneda, listas de la compra del puño y letra de John donde pedía "el nuevo disco de los Wings".
Me han emocionado las cartas y postales que les enviaba a sus fans. Nada menos que tres postales le llegó a escribir a un fan de Brasil que sin esperar respuesta se decidió a escribirle a finales de los 70. En una le felicitaba la navidad, y Lennon contestó casi como si fuera un colega. Y es que él sabía lo que era ser fan, y siempre les trataba con respeto y con cercanía (lo que puede que le costara la vida, eran otros tiempos).
Y es que eso es lo que tenían los Beatles que no tenía nadie más. A pesar de ser los más grandes, eran cercanos, daba la impresión de que eran cuatro tíos que te podías encontrar en el bar de la esquina y hacerte unas risas tomando unas birras, lejos del mesianismo de otras estrellas del rock. Puede que sea la clave de su atractivo universal, no daban la impresión de ser semidioses como Elvis en Graceland.
Sale a relucir su maravilloso sentido del humor que estaba presente en todo lo que hacían los Beatles, sus juegos de palabras (en una lista de líderes mundiales, escribe "Mousy Dung" en vez de Mao Ze Dong, y "Head Teeth" en lugar de Ted Heath), sus caricaturas, e incluso esbozos canciones no terminadas.
En definitiva, un gran libro para fans y no fans, para los que quieran descubrir a una personalidad fascinante y sorprendente, meterse en su mundo y comprobar de primera mano su inagotable creatividad, humor, rabia, angustia, cariño, pasión...humanidad.

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