viernes, 15 de febrero de 2013

Siamese Dream en CD

Ultimamente me está dando por redescubrir música que o bien sólo he escuchado en mp3 o que hace años que no escucho más que en mp3 por la comodidad de tenerla en el ipod. Y me estoy llevando muchas sorpresas.

Reconozco que cuando salió este disco de Smashing Pumpkins en 1993 no le presté ninguna atención (como tampoco descubrí a Joy Division en 1978, me siguen sin gustar). Pero hace unos años que lo llevo en el ipod y es un disco que paradójicamente, me hace sentir nostálgico, probablemente porque lo ponían bastante en la radio, o por bares, o porque lo ponía algún colega en el coche. Como esta semana me sentía nostálgico, he decidido pillármelo en CD (no diré cómo, sólo que no he ido al Corte Inglés), y escucharlo por primera vez sin compresión mp3.

En un buen equipo, con unos buenos cascos, simplemente he alucinado. No hay otra manera de decirlo. El sonido es...el sonido del rock, como también lo era "Nevermind". No por casualidad están ambos producidos por Butch Vig, que me parece uno de los mejores músicos/productores de la historia del rock. Un genio absoluto esculpiendo el sonido de una banda. Las baterías, las guitarras y los bajos son su especialidad, y las hace sonar como nadie.

Por supuesto, tras años de Pro Tools y materización brickwall, no estamos acostumbrados a un sonido tan bueno como este. Grabado en un estudio de grabación con una sala de directo, a través de una mesa Neve a dos grabadoras Studer de 2 pulgadas y 24 pistas, con outboard analógico, y masterizado de manera que puedas subir el volumen en tu equipo (no que tengas que bajarlo para que no te duelan los oidos), no hay sonido mejor que este. Músicos repitiendo las cosas hasta que salen bien, con un productor diciéndole al ingeniero de sonido donde colocar los micros; un cantante sin autotune repitiendo tomas hasta que quedan bien. No me extraña que tanto Billy Corgan como Buth Vig acabaran exhaustos de la grabación. Pero mereció la pena. Si no llega a clásico, es un casi-clásico.

Los cuatro temas más conocido son sobresalientes de los 90, una década tan grande para el rock como los 60s y 70s. "Disarm" es un temazo, con unos arreglos de cuerda emocionantes, y una voz de Billy  Corgan que pone la carne de gallina; "Mayonaise", con esa melodía inesperada, susurrante y desesperada a partes iguales, y esas paradas de ritmo (conseguidas cortando la cinta literalmente, el ordenador lo usaban para jugar al buscaminas); "Cherub Rock", guitarra apremiante y batería insuperable de Jimmy Chamberlin, y ese "let me ouuut" (qué bien se puede llegar a cantar).

Pero mi favorita es "Today". Una de las mejores intros del rock; una simple melodía como de caja de música con una guitarra desnuda conseguida tras 12 horas repitiendo los cuatro compases, que reconocerías hasta muerto. Una melodía incuestionable; alguien tan listo como Noel Gallagher hizo "cut and paste" de la parte más reconocible para su "Don´t Look back in anger".  Y nunca las murallas de guitarras sonaron tan bien.



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